La artrosis puede producir dolor, rigidez y pérdida de función. El tratamiento se adapta a la intensidad de los síntomas y a su impacto en la vida diaria.
El ejercicio terapéutico, el control del peso, la adaptación de la actividad, la analgesia y determinadas infiltraciones pueden formar parte de un plan escalonado. La indicación se individualiza y se revisa según la respuesta.
¿Cuándo valorar un reemplazo articular?
La artroplastia se considera cuando el dolor y la limitación son relevantes, existe daño articular concordante y el tratamiento conservador adecuado no ofrece un control suficiente. La radiografía por sí sola no decide la operación.
Planificación y recuperación
La planificación incluye salud general, alineación, movilidad y expectativas. La recuperación combina control del dolor, movilización, fuerza y marcha progresiva, con seguimiento clínico adaptado a cada paciente.